Una línea detrás de la otra.
Colochitos sobre un tendedero Techno Liner 0.4.
Una línea más.  Y otra. Y otra.
Y después el lapicero se declaró en huelga.
“¿Me estaba poniendo atención?”
Ciertamente no. Estaba sangrando tinta.

Una línea detrás de la otra.

Colochitos sobre un tendedero Techno Liner 0.4.

Una línea más. Y otra. Y otra.

Y después el lapicero se declaró en huelga.

“¿Me estaba poniendo atención?”

Ciertamente no. Estaba sangrando tinta.